1.Subestimar el espacio grande. Una vela es sutil, no un desodorante instantáneo. Si el ambiente es grande, vas a necesitar encender dos velas grandes.
2. Exigirle magia a miniaturas. Un formato pequeño no perfuma una habitación entera. Para sentir el aroma en espacios medios, encendé 2 o 3 en simultáneo.
3. Encenderla solo unos minutos. Si la apagás rápido, se forma un túnel. Esperá a que se haga un caldo de cera de al menos 2 cm de profundidad para que libere el aroma.
4. Olvidar cortar la mecha. Hacelo siempre antes de encenderla. Regula la llama, la mantiene estable y evita que el vaso se sobrecaliente.
5. Dejarla con corrientes aire. Cerca de ventanas o ventiladores la llama parpadea, la cera se consume despareja y el aroma se disipa por completo.
Cuidar tus velas es cuidar tu ritual. ✨ ¿Cometías alguno?
